La cosecha
enero 17th, 2009
Cosecha Secado y Curado
Desde que el ser humano inventó la agricultura, la cosecha ha sido un tiempo de felicidad. El trabajo de meses se ve recompensado con los frutos de la tierra y las épocas de escasez se olvidan en la abundancia. En este mundo acelerado, lleno de coches y asfalto, los cañameros seguimos disfrutando de este acontecimiento. Cosecha tus plantas con cariño, entre volutas de humo y sin prisas, te lo agradecerán.
La cosecha del cannabis es muy sencilla. En resumen consiste en cortar los cogollos y secarlos. La calidad del producto final, sin embargo, dependerá de cómo se haga este secado. Cosecha, manicura, secado y curado son los cuatro procesos que, si se hacen bien, harán de fumar un gran placer.
La técnica más sencilla para decidir cuándo cosechar, consiste en la observación atenta de los estigmas o pelillos que salen de las flores (también conocidos como pistilos). Los estigmas nacen blancos o rosados y, tras un tiempo, se marchitan y cogen un color marrón o naranja. Al mismo tiempo que los estigmas de las primeras flores se van marchitando aparecen nuevas flores con los estigmas frescos. Llega un momento en que ya no nacen nuevas flores y la mayoría de los pelillos tienen un tono marrón o naranja. Hay que cosechar cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas se han marchitado. Este porcentaje depende de la variedad de cannabis. Cosechad algún cogollo al 50%, otros al 70% y el resto al 90%. Después sólo hay que probarlos y decidir qué porcentaje es más adecuado para la variedad cultivada.
Para secar la marihuana, colgad la planta boca abajo en un lugar oscuro, fresco, seco y ventilado. El secado durará de una a tres semanas dependiendo del clima. Secar bien la marihuana es fundamental para conseguir la máxima potencia. El curado, por otra parte, mejora el sabor de la hierba y logra que no rasque la garganta.
Cosecha Cannabis
En exterior, el momento óptimo para cosechar dura unas dos semanas. Cuando veas que la mitad de los pistilos tiene un color marrón o naranja, prepárate y vigila atentamente. La planta de marihuana alcanza su máxima potencia cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas o pelillos blancos de las flores han perdido el color blanco y tienen un tono marrón o naranja. Está en el punto óptimo para ser recogida.
Como regla general, se puede decir que la marihuana cosechada con más pistilos blancos tendrá menor potencia y un colocón “mental” y alegre. Con más pistilos marrones o naranjas la hierba tendrá más THC (tetrahidrocannabinol) y el globo será “físico” y sedante. Esta regla no es, ni mucho menos, infalible y depende de cada variedad. Las sativas suelen ser estimulantes comparadas con las indicas, más relajadas y narcóticas.
Durante la semana anterior a la cosecha no hay que abonar la planta. Regadla sólo con agua para lavar los restos de fertilizantes. Esta simple medida mejorará el sabor de la hierba y rascará menos la garganta.
Al cosechar se puede cortar la planta entera o ir cortando cogollos conforme vayan madurando. A gusto de cada uno. Puedes cortar los cogollos superiores primero y dejar los más bajos para que terminen de madurar.
Manicura
Después de cortar la planta se deben quitar las hojas grandes que no tienen glándulas de resina. Hay quien corta estas hojas después de secar las plantas. Así, al secarse, las hojas grandes recubren el cogollo y lo protegen evitando que se rompan las glándulas llenas de resina.
Para hacerle la manicura a tus cogollos agarra la planta por el tronco y, mientras la sostienes boca abajo, ve cortando las hojas grandes con sus peciolos o tallitos. También puedes cortar las puntas de las hojas que sobresalgan del cogollo y no tengan resina. Cuanto más limpies el cogollo, más potente será.
Mientras manipulas los cogollos ten cuidado y no los manosees. Las glándulas de resina se rompen con facilidad y el THC se oxida.
Secado Cannabis
El THC del cannabis fresco no “coloca”, es decir, no es psicoactivo. Para convertirse en marihuana fumable, la hierba tiene que secarse. El proceso de secado influye mucho en la calidad del producto final. Una hierba mal secada rascará la garganta y perderá potencia. Por el contrario, si el cannabis se seca lentamente, el sabor y la potencia mejorarán.
El cannabis se debe secar en un lugar seco, oscuro, fresco y ventilado, preferiblemente colgados. Si colgamos los cogollos cogerán una forma más redondeada que si los extendemos sobre un periódico o rejilla. Si los extiendes vuélvelos cada día para que se sequen uniformemente.
Dependiendo del clima el secado puede durar entre una y tres semanas. Si no quieres curar la hierba, manténla secando hasta que el tallo central se quiebre al doblarlo. Si piensas curar el cannabis, cuando el cogollo se sienta crujiente al tacto pero un poco húmedo en el centro pasa al curado.
El mayor peligro cuando secamos el cannabis es que aparezcan hongos. Pueden evitarse poniendo un ventilador que mueva el aire alrededor de los cogollos. Si se enmohece un cogollo sepáralo del resto para que no los contagie. Secarlo al sol directo durante al menos 24 horas debería acabar con los hongos.
Curado Cannabis
Cuanto más lento sea el secado, mayor potencia y mejor sabor tendrá la hierba. El curado consigue que la hierba se seque más despacio. Una buena forma de curar es meter la hierba en cajas metálicas o de madera (no de plástico) que se abren una o dos veces al día. De este modo la hierba se acaba de secar más despacio lo que mejora su sabor y su potencia. La duración del curado depende de cuantas veces al día abras la caja y de las condiciones del clima.
Vigila a diario la hierba en busca de moho. Las condiciones del curado pueden hacer aparecer hongos si no se va abriendo la caja para que se airee. Si aparecen, saca los cogollos de la caja y cuélgalos al sol.
Conservación
Una vez que la marihuana este bien seca (cuando el tallo se quiebra) se puede meter en tarros de cristal que cierren herméticamente y conservarla meses e incluso años sin perdida de potencia en un lugar fresco y oscuro.
La hierba pierde potencia en contacto con la luz, el aire y el calor. Por eso hay que guardarla herméticamente, a oscuras y sin altas temperaturas.
El Curado
En la etapa de curacion lo que se busca es que se descomponga la clorofila sobre todo y otros elementos, ademas obtener el aroma y sabor buscado.
La descomposicion de la clorofila se produce aproximadamente en un mes y el tiempo en el que la hierba esta en su optimo sabor y aroma ,a saber por otras fuentes, es de un año(cualquiera se aguanta tanto).
Lamentablemente en todo este tiempo parte o gran parte del THC por oxidacion se a transformado en CBN (perdiendo gran parte de su poder psico-activo,aunque una parte del THCA que no se habia convertido en la etapa de secado se transforma ahora en THC)por lo que se recomienda menos tiempo,aqui no hay datos concretos por que dependera del gusto particular de cada uno,las condiciones ambientales,asi como de la variedad del cannabis,
(yo personalmente voy fumando hasta que veo que esta en su punto).
Almacenamiento
Una vez secado y curado( si todavia no nos hemos fumado todo)entra la fase de almacenamiento en la cual intentamos parar los procesos de descarboxilacion y oxidacion ,asi como de mantener el sabor y aroma.
El metodo empleado aparte del logico de congelarlo(el mejor pero con sus inconvenientes),es meterlo en frascos con la menor cantidad de aire posible ,al vacio o sustituyendo este por un gas inerte como el nitrogeno(paralizando la oxidacion del THC en CBN),introducir también algun absorbente natural de la humedad como algodon o papel de celulosa ,por los posibles pequeños restos de humedad que queden ,cerrar hermeticamente y guardar de la luz y mantener en un sito fresco.
El Mejor Secado
En el secado, las plantas enteras suelen colocarse colgadas al revés, o se depositan en bandejas para su secado. Muchos cultivadores creen que los racimos florales colgados boca abajo para el secado, provoca que las resinas se desplacen por gravedad a las extremidades, como con otras supersticiones, poca o ninguna resina o cannabinoides se transportan mediante el sistema vascular después que la planta se ha cosechado. Invertir las plantas para el secado, ocasiona que las hojas cuelguen muy próximas a los racimos florales cuando se secan, y las resinas quedan protegidas de una manipulación externa de cualquier tipo. Los racimos florales también parecen más atractivos y más grandes si se cuelgan.
Las resinas son muy frágiles y caen fuera de los cálices al ser sacudida la planta. Cuanto menos se manipulen los racimos, mejor aspecto tendrán, así como mejor sabor y aroma al fumar. Los racimos florales, incluyendo tallos y hojas grandes, comúnmente se secan hasta llegar a un 25% de su peso fresco original ( tiene que perder un 75% de su peso en agua). Cuando están suficientemente secos para ser almacenados sin la amenaza de moho, el tallo central del racimo floral se romperá fácilmente al ser doblado, al igual que los tallos secundarios y demás.
El secado tiene que realizarse lentamente, sin luz y en un ambiente seco y fresco, con temperaturas de aproximadamente 18º a 22ºC, hasta llegar a un punto óptimo. Los envoltorios en papeles de periódico facilitan el secado y no aportan sabor extraño, ya que facilitan la absorción de humedad desde dentro y su eliminación desde fuera, pero si se dispone de un secadero bueno no se precisa de ningún accesorio
Como norma general, la marihuana ha de contener un 10% aproximadamente de agua, para proceder a su almacenaje o ser fumada en condiciones óptimas
Materiales para tu cosecha: Cosecha - Extraccion tricomas - Parafernalia
